Blog de Valentina Oropeza

“Está temblando otra vez”

Daniela Villarroel se quitaba las botas y el uniforme en el jardín. No quería que el olor a muerte entrara en su casa.

Esta bombera voluntaria de 28 años se sumergió en los escombros de La Guaira durante 18 días para rescatar sobrevivientes y recuperar cuerpos.

Y respondió a preguntas que me hice después de escuchar a familiares y amigos hablar del susto que llevan en el cuerpo desde los terremotos en Venezuela.

¿Los rescatistas sienten miedo cuando están bajo las ruinas?

¿Cómo lidian con la memoria de los cuerpos?

Y Daniela contó su experiencia:

«Imagínate que estás dentro de un túnel, ahí dentro de ese huequito, y ocurre una réplica y lo primero que escuchas es la gente diciendo: ‘Está temblando otra vez’. Entonces ves piedras o tierra cayendo».

«Bajé como unos seis metros por un túnel de un metro de diámetro. Tenía que entrar como si fuese un gusanito».

«En ese momento, lo más importante es el apoyo psicológico al sobreviviente (…) Si tú te quiebras, más rápido se va a quebrar él».

«No podía dormir, no tenía apetito, oía voces».

Aunque había visto (compulsivamente) todos los videos que encontraba en redes sociales sobre rescatistas en La Guaira, el relato de Daniela me reveló cómo la calma, la voluntad y la entrega también son formas de abordar el miedo.

Su testimonio desencadena nuevas preguntas:

¿Qué hace que una persona esté dispuesta a arriesgar su vida para salvar a un desconocido?

¿Dónde guardamos el miedo a morir para salvar a otros, si estamos conscientes de que nadie vendrá a rescatarnos en caso de que la situación empeore?

La historia completa en BBC Mundo (algunas descripciones de esta historia pueden afectar las sensibilidades).