Blog de Valentina Oropeza
«La máquina del tiempo»
En la cárcel venezolana Rodeo I hay un lugar conocido como «la máquina del tiempo».
Se trata de una «una cisterna subterránea hermética», donde los detenidos son obligados a «permanecer desnudos y en absoluta oscuridad» durante días o incluso tres meses, según la Misión independiente de determinación de los hechos sobre Venezuela de la ONU.
Entrevisté a Juanita Goebertus, directora para las Américas de Human Rights Watch, quien escuchó a los familiares de los presos de Rodeo I durante la primera visita oficial de la organización a Venezuela en 18 años.
En 2008, el entonces presidente Hugo Chávez expulsó a HRW del país por señalar a su gobierno de debilitar las instituciones democráticas.
Cuando la delegación le habló a la presidenta interina, Delcy Rodríguez, de la máquina del tiempo y del piso cuarto, donde también se cometen abusos, ella respondió que en Rodeo I había cámaras en todos los pisos.
«En el piso cuarto no hay esas cámaras», le dijeron.
Rodríguez le escribió entonces al ministro de Servicios Penitenciarios, en plena reunión, para preguntar qué ocurría en ese piso.
Al mismo tiempo, el gobierno asegura que este año al menos 1.046 personas fueron liberadas y 12.000 recibieron beneficios procesales. Y este martes, Rodríguez pidió reformar la Ley contra el odio, que ha servido como marco legal a la persecución política.
Lo que más me impactó de la entrevista es que organizaciones perseguidas y judicializadas durante años reconocen «cambios positivos» y ven una «ventana de oportunidad» hacia la democratización.
Sin embargo, advierten que el aparato represivo está en “pausa”: aún no ha sido desmantelado.
Por lo pronto, los familiares ya no tienen que entrar encapuchados para visitar a los presos de Rodeo I.