Blog de Valentina Oropeza

«Por favor, no lo cuentes»

Durante años he guardado testimonios sin publicar.

Manifestantes que me describieron torturas en Venezuela. Mujeres que me contaron los abusos sexuales que sufrieron en Guatemala. Migrantes secuestrados en México. Migrantes deportados de Estados Unidos.

Después de revelar lo que vivieron, algunos por primera vez, todos me pidieron lo mismo: «Por favor, no lo cuentes».

Volví a pensar en ellos hace unos días, mientras conversábamos sobre «Actos humanos» (Random House, 2024) en el taller de autoras asiáticas que dirige la profesora e investigadora venezolana Mariana Libertad Suárez.

En esta novela, la escritora surcoreana Han Kang, premio Nobel de Literatura 2024, reconstruye la represión militar contra civiles en Gwangju, en mayo de 1980. Todavía hoy, 46 años después, la cifra de víctimas permanece en disputa.

La masacre se cuenta desde un coro de voces: las almas de las víctimas que se ven fuera de sus propios cuerpos; las madres y los hermanos que buscan a los desaparecidos; los estudiantes que sobrevivieron a los disparos y los que salieron de prisión convertidos en muertos en vida.

Sus narradores dejan preguntas sin respuesta:

«¿Adónde irán las almas cuando se mueren los cuerpos?».

«Cuando una persona viva observa el cuerpo de un muerto, ¿estará también al lado el alma observando su propio cuerpo?».

Esas preguntas me llevaron a otras: ¿cómo le damos identidad a una voz que pide ser anónima? ¿Cómo captamos su tono y sus emociones para revelar lo que la define por dentro sin delatarla?

«Actos humanos» me recordó el valor de contar una tragedia colectiva desde varios puntos de vista. Cada voz trae su propia experiencia y también sus puntos ciegos. Al entrelazarlas, se logra un retrato más amplio y fiel de lo que vivieron en común, sobre todo cuando la historia involucra a víctimas envueltas en sufrimiento y agresores amparados por la opacidad.

Quizás la respuesta sea el coro, para que ninguna voz deba cargar sola con el riesgo de ser reconocida. O el silencio, cuando alguien prefiere que su historia no se conozca.

Si cubren abusos y violaciones de derechos humanos, esta novela ofrece una herramienta para contar la no ficción que se nos queda en la memoria, aunque nunca lleguemos a publicarla.

*El ejemplar de la foto pertenece al Miami-Dade Public Library System. La traducción al español es de Sunme Yoon.